martes, 18 de febrero de 2014

En ocasiones veo luces.

   Cada día me cruzo con cientos de detalles que no entiendo. Como ahora, sentada en el autobús y viendo las cosas pasar del revés.

   Son las siete de la mañana. Todavía no hay luz en el exterior. Si miro por la ventanilla no veo casas, ni árboles, ni siquiera la carretera. Sólo veo las luces de los coches que circulan en sentido contrario.

   Luces, luces, luces y, de repente, un luminoso: SAUNA RELAX.

   Miles de madrileños en sus coches intentando llegar a su puesto de trabajo.

   Sauna Relax. Sí.

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