En el mundo de la publicidad se le llama “trozo de vida” a
esos anuncios que nos cuentan un momento cotidiano en el que personajes y
situaciones ficticias remiten a realidades cercanas a la nuestra. Son pequeños
relatos del día a día en los que, a veces, tenemos la sensación de estar
mirando por una ventana indiscreta que tiene la particularidad de parecerse
mucho a la nuestra.
Y esa es, extrañamente, la sensación que yo he tenido al
leer Conspiración en Madrid, la primera
novela de Javier Juárez. Al pasar sus páginas, sentía que el autor me estaba
contando un “trozo de vida” que podría haber sido el de mis abuelos, el de mis
profesores, el de mis vecinos..., el de cualquiera que hubiese vivido, por azar
o a causa del destino, en el Madrid de los años 40. Y es extraño, porque la
base de la novela es una anécdota histórica que tiene como protagonistas a los
Duques de Windsor, personajes que no podrían estar más alejados de la realidad
de quienes ahora tenemos la oportunidad de leer este libro.
Pero sí, lo cierto es que Conspiración en Madrid, a pesar de la distancia social y temporal que
nos separa de estos personajes, consigue ser una novela cercana porque su
autor, Javier Juárez, describe los hechos de manera tan universal que podemos
sentirlos como algo propio. Para ello, se ayuda de personajes imaginarios que completan la narración y la convierten en un dibujo muy bien trazado de la España de la posguerra. Esta historia novelada es el relato de un día a día
extraordinario en el que lo cotidiano-ficticio se mezcla con lo cotidiano-histórico. Es un cruce de caminos en el que la historia social se encuentra con
la historia política para, de la mano y de manera perfectamente equilibrada,
describir un episodio del pasado que, hasta ahora, se había considerado algo
anecdótico.
Los Duques de Windsor, y su paso por Madrid y Lisboa en el
verano de 1941, le sirven a Javier Juárez para describirnos un trozo de vida en
el que se condensa toda una época. Con una prosa sencilla y cercana, conocemos varios
mundos distintos unidos en un espacio-tiempo limitado. La vida de posibles seres
reales (en la novela imaginarios), se mezcla con la irrealidad simbólica de
personajes auténticos y nos lleva a conocer un período en el que todo estaba
dado la vuelta.
Conspiración en Madrid
es una novela que nos habla de sentimientos que se encuentran y desencuentran, para unos y para otros. La novela habla de amor, de desamor, de abandonos, de encuentros, de
renuncias, de traiciones, de culpa, de compromiso, de sacrificio, de
agradecimiento, de pérdida, de búsqueda, de desolación, de esperanza, de
riqueza, de pobreza, de poder, de sumisión, de arrogancia, de humildad… Y lo
hace en un tono tan universal que resulta inevitable sentirse identificado con
esas emociones, unas veces intensas y otras muy tibias, pero siempre
perfectamente reconocibles.
Es una novela perfecta y absolutamente recomendable para
todos los que tenemos interés en conocer cómo fue la historia de la España del
siglo XX. Quienes, como yo, crecimos en una época en la que se ocultaba el
pasado más reciente, estamos ansiosos por conocer estos trozos de vida que van añadiéndole
luz a los años de la posguerra.
Debo decir, además, que este libro se me ha hecho corto, tal
vez porque pone en evidencia la gran cantidad de historias que aún esperan ser descubiertas y contadas.
Ya estoy esperando a que Javier Juárez nos descubra la
siguiente.