Despido hoy un año que, de nuevo, nos ha traído más tristezas que alegrías. Unos pocos buenos momentos no han sido capaces de compensar la enorme cantidad de injusticias que "los de abajo" hemos tenido que afrontar en el 2014. Por no hablar de las ausencias que nos deja. Irrecuperables.
Y no, amigos a los que os va bien, no puedo mirar para otro lado, ni consolarme viendo la alegría de "los de arriba", ni pensar que la vida me va fenomenal porque lo dice un impresentable que sale por la tele. Todas y cada una de las cosas a las que me enfrento tienen culpables, con nombres y apellidos, así que ni siquiera puedo consolarme pensando que lo que me sucede es obra del destino. Yo sé que a muchos os vendría bien pensar que denuncio cuestiones genéricas porque así podríais seguir diciendo que exagero. Pero resulta que no. Vaya. Qué pena, ¿no? Los que toman las decisiones viven felices mientras, a mi alrededor, mis propios amigos sufren y mueren.
A vosotros, a los que os va bien, deseo que el nuevo año os traiga un poco de compasión y muchas ganas de cambiar el mundo. Pero ganas de verdad, no de las que se comentan en foros en los que uno puede lucirse sabiendo que vuestras palabras se las va a llevar el viento. Confío en que el nuevo año os traiga menos lucimiento y más compromiso. Ojalá.
Y, por supuesto, de todo corazón, espero, deseo y anhelo que este año sea infinitamente mejor para los que sufren. Sé que para algunos la idea de volver a ser felices se ha vuelto un imposible, y pienso especialmente en mi amigo Francisco y en Maruja. Os he tenido presentes cada segundo de estos días tan significativamente vacíos y espero que el nuevo año os traiga mucha paz y un poco de justicia. Este fin de año está marcado por el recuerdo de nuestra querida Olga y no hay fiesta, ni deseo, ni promesa, que pueda hacernos olvidar que ya no está con nosotros. Sólo nos queda esperar que el 2015 sea un poco más benévolo que los años anteriores. Esperemos.
Así pues, feliz 2015 para todos.
Y esta noche no me busquéis en ninguna fiesta, porque no tengo nada que celebrar. Nos vemos en las trincheras.
Besos para todos.
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